viernes, 24 de julio de 2009

Caution

Hay lugares que te reducen.
Te hacen sentir pequeño e impotente... a merced de horarios que no son los tuyos, de señales que no entiendes y de personas que de alguna manera no reconoces como de tu misma especie.
Por algun motivo, en esos ambientes tu reloj y las agujas de los demás no coinciden, comprender el porqué es inútil, lo mejor es dejarse llevar e intentar salir rápido con el menor número de secuelas posibles.

Martes 21 de Julio de 2009

Como dice la canción, salí de casa con la sonrisa puesta (¿a que no habéis podido evitar cantar?) hasta que mis pies empezaron a descender, el calor asfixiaba y aun tener en un papel todos los datos correspondientes para que nada saliera mal, las cosas empezaron a torcerse... era algo inevitable. Lo que debía convertirse en un agradable paseo acabó en carreras por los pasillos. 
Después de comprobar una media de 50 veces por minuto que mi posición era la correcta (el recuerdo de terminar en lugares desconocidos por un error de cálculos pesa demasiado sobre mi conciencia) acabé resignándome al espectáculo y sentarme a esperar fue lo más sensato.

Y esperé, esperé, esperé, esperé, sin mirar demasiado a mi alrededor hasta llegar a mi destino sana y salva.

Aun así no os dejéis llevar por la euforia, el hecho que no me ocurriera nada -aparentemente grave- durante el tiempo que estuve allí no significa que no vaya a ocurrir nunca, o que vosotros no podáis ser víctimas de un retraso, una pérdida,  o un error en la vía...

La Renfe es un lugar muy peligroso, no os confiéis.

2 comentarios:

Miquel Casellas dijo...

Molt bé. ho fas molt bé.

Laia dijo...

moltes gràcies Miquel, moltes gràcies xD