miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ellas nunca lo harían

Se pueden adquirir de forma rápida y barata en numerosas tiendas despectivamente denominadas como "chinos", los ciudadanos inconscientes las compran a montones, golosos al ver su precio y su irresistible diseño.

Julio y agosto son dos meses de desenfreno y alegría provocados por la inminente llegada de las vacaciones, estrenar maleta nos reafirma como ciudadanos libres de cargas y trabajo.

Pero luego llega el temido Septiembre, y con él la vuelta al trabajo, la rutina, y las maletas grandes y pesadas se convierten en un estorbo. Su sola presencia molesta.

Cuando sin esperarlo llega el  día, dueños sin escrúpulos sacan a pasear por última vez a sus maletas, las ruedas aun sin gastar resuenan por la calle, la maleta es feliz, de nuevo en acción, ella, su propietario... ¡y nuevas aventuras por vivir! ..... lo que no sabe, todavía, es que ésta va a ser su última aventura...

Recordad, ellas nunca lo harían.

xD

2 comentarios:

Miquel Casellas dijo...

Cada dia hi ha més coses d'un sol ús. algunes maletes ja ho són.

Laia dijo...

Tris però cert...

Abraçades enormes