lunes, 2 de enero de 2012
Trama redonda
Vivo en una búsqueda perpetua que parece no tener final. Busco desesperadamente una historia que contar.
Un día sin esperarlo apareció y vi la luz. De eso hará más de un año. Sentada en el balcón desarrollé una trama redonda. Con la gran idea en la cabeza me acosté y dormí. Al día siguiente entendí que mi gran idea era en realidad una futilidad, algo sin importancia que no merecía ser una gran novela. Decidí que podía aprovecharlo y convertirlo en una gran historia, un cuento, algo sencillo que girara entorno a la idea inicial, pero ni tan solo lo intenté, mejor un artículo en mi blog. Sí, eso era sin duda lo mejor, un artículo corto que sintetizara en unas pocas líneas lo que apareció en mi mente ese día sentada en el balcón, con una imagen, una fotografía que acompañara la breve historia. Lo aplacé. UN TUIT, 140 caracteres que inviten a reflexionar y luego con el tiempo desarrollarlo. Llegué a la conclusión de que quizás lo mejor sería comentarlo con mi padre en alguna de nuestras conversaciones, explicarle la idea y que naciera de ahí por fin, mi historia. Pero en el momento clave me parecía tan poca cosa que nunca encontré el momento para expresarla, así que ahí sigue, donde nació y donde probablemente un día desaparezca y ya nunca más me acuerde.
O no, y siempre recuerde que una vez se me ocurrió que podía escribir acerca de una persona que tenía una idea o un pensamiento brillante, pero en el momento de verbalizarlo se sentía tan poca cosa que decidía callárselo hasta que después de pasar por un largo proceso, finalmente decidía dejar de hablar porque entendía que todo lo que decía era simplemente irrelevante en un mundo repleto de tantas ideas brillantes.
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1 comentarios:
Brillante es lo que has escrito, porque es real, a mí me ha pasado y sobretodo por la forma en la que lo has descrito, me encanta :)
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